Disco Bazar para el Destilador Cultural

Qué no, no es retromanía. Aceptaríamos nostalgia en todo caso. O el apego de los que hemos moldeado nuestra personalidad en función de los referentes de la cultura pop de nuestra generación. Y ahora que empezamos a superar preocupantemente la treintena el último e inesperado disco de LCD retumba en nuestra cabeza desde hace una semana sin que hayamos todavía salido del asombro. Va más: Jack White nos presentó un directo con tres canciones semanas atrás, celebra el 20 aniversario del primer concierto de los White Stripes. Interpol puso patas arriba el Albert Hall de Manchester el pasado domingo. Y es imposible desengancharse de las páginas de Meet Me In The Bathroom de Lizzy Goodman (en breve más, aquí). Es viernes y quiero subir al Mond. Precalentamiento para un sábado en Razz. Parece 2005, pero es 2017. Y hoy The National ha sacado disco.

No es una gesta saber cuál será uno de los dos discos destacados de la semana.

El Destilador Cultural – Disco Bazar (8-9-2017)

La soledad de Anquetil – Paul Fournel

Paul Fournel escribe a Jacques Anquetil desde la agitación adolescente y la admiración adulta. Pero no entrega una típica, tópica e insípida biografía rellena de pasajes vitales intrascendentes para los lectores deseosos de épica deportiva. Y aquí recae la grandeza de La Soledad de Anquetil, editado por Contra y escrito por un Fournel entregado a las letras cuando asimiló que nunca podría cumplir el sueño de llenar la cuenta bancaria con un salario de ciclista profesional. Momento de clarividencia agradecido que muchos en sus disciplinas, como Álvaro Arbeloa, nunca tuvieron.

Dos imágenes para la retina dejó el ciclismo clásico. Fausto Coppi y Gino Bartali, rivales (aunque no tanto) compartiendo bidón de agua y Anquetil y Poulidor cargándose con las espaldas en la ascensión al Puy de Dóme. El mito se escribe con antagonismos: Magic y LarryKasparov y KarpovProst y SennaAlí y Frazier. Y aunque Anquetil fue el primer ganador del Tour en cinco ocasiones y sumó dos Giros y una Vuelta a un palmarés de locos, no gozó de la simpatía unánime de los aficionados.

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Lisa McInerney – Los Pecados Gloriosos

“Conozco gente que ha hecho cosas horribles”, afirmaba recientemente Lisa McInerney durante la promoción de su segunda novela The Blood Miracles que ya puede encontrarse en las librerías del Reino Unido. Para esta habrá que esperar. Aquí el caso que nos ocupa es Los Pecados Gloriosos (The Glorious Heresies, 2015), editada en español por ADN Alianza de Novelas.

Vamos bien. Porque la afirmación de Lisa McInerney no es un gancho más en busca de lectores ansiosos de literatura protagonizada por personajes malotes, criados en la mente perversa impregnada del Palahniuk del último lustro de una pluma emergente afincada en Shoderith. Nacida Galway (1981) y crecida como adolescente en Cork, Lisa McInerney se ha curtido en la Irlanda indómita de la que hablamos largo y tendido aquí.

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Kate Tempest – Cuando la vida te da un martillo

Londres es una ciudad herida. Doblemente herida. Blanco de acciones atroces que hacen salir a flote lo mejor de una sociedad que se ha dado la espalda a sí misma, si puede sacarse algo de esperanza de actos que dejan poco lugar a ella. Cuando los brotes no afloran, la vida en la capital transcurre al modo que documenta Kate Tempest. Vidas y sueños hechos añicos, literalmente abrasados, en bloques de pisos con maquillaje de chapa y pintura para alegrar las vistas de los apartamento de lujo que los rodean.

Londres se ha convertido en territorio hostil para sus gentes, para la inmensa mayoría, la que no puede abrir la cartera con soltura. “Europa está perdida. América está perdida. Londres está perdida. Aun así, clamamos victoria”, escupe en una de las airadas estrofas de Let Them Eat Chaos (2016). Esta Londres entregada al individualismo, deshumanizada, gentrificada e inabarcable es también el escenario de Cuando la Vida te da un Martillo, publicada por Sexto Piso.

La reseña completa en el Destilador Cultural.