Ferrando espera el próximo reto

Juan Ferrando

El técnico barcelonés aguarda con ilusión el futuro después de triunfar en el Sheriff moldavo

En apenas seis meses, Juan Ferrando ha dejado huella en el fútbol moldavo. La aventura del joven técnico barcelonés, de 32 años, al frente del Sheriff Tiráspol acabó el pasado 13 de diciembre después de que el equipo no lograra superar la fase de grupos de la Europa League, un compromiso adquirido por ambas partes como explicó el preparador en su carta de despedida, pero con el equipo líder de la liga, con la supercopa en las vitrinas y con su nombre coreado en las gradas Stadionul Sheriff.

Ferrando valora de forma muy positiva estos seis meses de crecimiento tanto profesional como personal, en un país todavía muy arraigado a su herencia soviética. “Llegué con una invitación para conocer el equipo y me encontré con un contrato sobre la mesa”, recuerda el técnico, que ha podido disfrutar de su primera experiencia al frente de un conjunto profesional después de años de formación como ayudante o técnico de varios equipos catalanes, colaborador en diversas universidades del Reino Unido y Canadá o como coordinador de la escuela del Espanyol. Una excelente temporada al frente del Málaga sub 18 llamó la atención a 2.300 kilómetros de Barcelona.

Tiráspol es capital de la zona de Transnístria, fronterera con Ucrania, autoproclamada independiente en 1990, en la que Ferrando vio la necesidad de integrarse lo más rápido posible a través del idioma, el ruso, del que aprendió nociones básicas. “Es fundamental hablar un poco el idioma. Aunque disponía de traductor aprendí nociones de ruso para poder comunicarme con la prensa, los jugadores y con el presidente”, explica un Ferrando que aterrizó en un fútbol con mucho trabajo por delante para profesionalizarse hasta los estándares europeos, en un país donde la halterofilia, la Trânta (una variedad de la lucha) e incluso el rugby ganan en popularidad. “Si les hubiera pedido a Cristiano Ronaldo me hubieran dicho que adelante”, bromea.

Los 100.000 euros de los dispuso para armar el equipo no darían ni para las botas del portugués, pero Ferrando, al frente de toda la parcela deportiva, pudo construir un conjunto liderado por el ex bético Melli y seis brasileños que en la fase de grupos de la Europa League plantó cara a un Tottenham (0-2 en Tiraspol y 2-1 en White Hart Lane) que este verano invirtió más de 130 millones de euros en fichajes. El 24 de octubre, día de la vista de los Spurs a Moldavia, ha sido decretado como fiesta en la ciudad. Pese al buen papel, el Sheriff finalizó tercero del grupo con seis puntos por detrás del Anzhi ruso y de los londinenses.

Melli dejó el Gent belga para convertirse en el líder natural del equipo, el encargado de plasmar las ideas de Ferrando sobre el césped: “Necesitaba alguien con experiencia e impregnado del tipo de fútbol que quería implantar en el Sheriff. Jugó muchos años en Primera e incluso la Champions con el Betis. Con él podía comunicarme y transmitir lo que quería a mis jugadores”.

Ferrando sabe que ahora es mal momento para poder asumir las riendas de un equipo, pero aguarda el verano con ilusión de iniciar una nueva aventura profesional. No esconde su predilección por Inglaterra, donde pudo formar parte del staff del Arsenal y trabajar en el Brighton con Gustavo Poyet. Asegura que “poder empezar en un equipo de League One o League Two sería ideal”, aunque no se cierra las puertas al resto de países con tradición futbolística, ni mucho menos a repetir una experiencia como la del Sheriff, en una destinación ‘exótica’. “Dirigir a un equipo de un país pequeño como Moldavia y poder llevarlo a competir internacionalmente es muy enriquecedor”, señala. “Europa es el mejor escaparate”.

 Reportaje publicado el 18 de enero en el diario Sport

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