Wanted: The Sundays

The Sundays

Quién

The Sundays fueron un grupo de pop que llegó a lo más alto de las listas. “Las listas de verdad, no las listas independientes”, recuerda Dean Wareham en una de sus Postales Negras. El que fuera líder de Galaxie 500 y Luna giró durante un mes con los londinenses de la mano de Rough Trade. Pero los famosos no eran Dean, Damon Krukowski y Naomi Young, sino la banda liderada por Harriet Whealer (voz y melodías) y David Gavurin, encargado de la guitarra y las composiciones instrumentales.

Causas pendientes

Fundados en 1988 en plena efervescencia indie-pop, shoegaze y dream pop, el grupo, completado por Paul Brindley (bajo) y Patrick ‘Patch’ Hannan a la batería, se mantuvo activo hasta 1997. Tres discos y un puñado de canciones memorables son su legado. Especialmente para el estremecimiento eterno los diez cortes que integran Reading, Writing and Arithmetic (Rough Trade, 1990), editado en España por Nuevos Medios, número cuatro de los charts británicos y en el que se encuentran “Skin & Bones”, “Here’s Where The Story Ends” o “You’re Not The Only One I Know”. Todas ellas a rebufo de “Can’t Be Sure” (Rough Trade), primer sencillo de adelanto, acogido con entusiasmo unánime por la prensa y descrito, incluso, como “pure perfect pop”.

La carrera de The Sundays continuó con un segundo LP, Blind (Parlophone, 1992) y terminó de forma súbita mientras un androide paranoide aniquilaba el Britpop con Static & Silence (1997), que incluye el también muy valorado single “Summertime”. Los dos críos  de los que Wheeler y Gavurin debían hacerse cargo fueron más importantes que su carrera por estudios y escenarios.

Nivel de misterio

La banda actuó por primera vez en agosto de 1988 y tras su desaparición del mapa musical poco o nada se ha sabido de sus miembros. Bien les irán las cosas si no han tenido necesidad de reformar el grupo en una época de ataques nostálgicos que a menudo esconden necesidad de líquido. No en vano, eran gente de ideas claras. “Los Stone Roses dicen que no quieren ser un grupo independiente, que quieren tener éxito y estar en el Top 10 y eso me parece bien; no entiendo porqué los grupos deben permanecer en una especie de limbo exclusivo siempre fieles a un público independiente”, señalaba David en abril de 1990 en la revista Rockdelux (número 63).

Recompensa

Explica Wareham que cuando giró con The Sundays el grupo apenas llevaba una veintena de actuaciones a sus espaldas. Su mánager obligaba a Galaxie 500 a tocar durante menos de cuarenta minutos, ya que ese era el tiempo del repertorio de los londinenses. Con el paso de los años su inventario de canciones creció y no perdió ni un ápice de brillantez, adoptando matices de diferentes estilos en uno de los periodos más prolíferos del panorama independiente británico. La maquinaria comercial y las conjeturas del tiempo les impidieron disfrutar de un prolongado primer plano mediático. Demasiado temprano en 1992. Sin espacio para ellos después. Ahora podría ser buen tiempo para reivindicarlos. ¡Si hasta salen fans de Slowdive de debajo las piedras! ¿Será porqué van al #PS14? Iluso…

Cómo reconocerlos

“Lo cierto es que si uno empieza a mirar portadas de consecutivos NME, lo que se encuentra son los desechos de la historia. Los mutantes del suburbio en Futurama, apartados de la evolución de la superficie. La casquería del rock, entrañas de pollo en una pollería, solo que en pop. ¿Cuántos de aquellos grupos parecían en aquel momento importantes, cuántos parecía que iban a alterar el canon, que iban a modelar el zeitgeist? Ned’s Atomic Dustbin (portada dos veces), The Sundays (¿quién?), Carter USM, The Wonderstuff, They Might Be Giants, Senseless Things, Lush, Birdland (famosos durante dos o tres meses)…” Algunos no tengo pajolera idea de quiénes son Kiko (Amat en Mil Violines), pero sí que The Sundays tienen algo de lo que dices.

Niegan (en Rockdelux) comparaciones con los Smiths, New Order o Cocteau Twins, aunque la voz de Harriet Whealer tiene mucho de Liz Frazer. The Sundays son pop de guitarras happys al estilo de Chesterfields (factoría Sarah), Primitives o Darling Buds, y perfilan canciones algunas de ellas abruptas al inicio, pero todas directas, con evidente deje melódico y “pocos efectos dramáticos obvios”.

Vivos o muertos

Para Wareham “era mucho más divertido tocar para un grupo reducido de fans, fans de Galaxie 500 que para mil seguidores de The Sundays”. Para nosotros sería (casi) lo mismo poder ver a los ingleses sobre el escenario de nuevo, que poder disfrutar de una reunión de Dean con sus excompañeros. Algo menos probable que la vuelta de los Kinks. Ah, que los Kinks… quizá… Mmmmm, claro, cumplen cincuenta años… ¡Ojalá! Pues eso, menos que la de The Jam o los Smiths.

Publicado en El Destilador Cultural

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