“Yo soy tan solidaria con la clase obrera inglesa como con la de Zimbabwe”

“Escocia es sexista pero no lo es ni más ni menos el Reino Unido o cualquier país del mundo pero no por eso me siento oprimida”

Dos años de procesos, acuerdos, firmas y ruedas de prensa. El referéndum escocés ha sido un ejemplo para todo y para todos, en muchos sentidos. Por encima, y en el ojo de todos los focos mediáticos, han estado David Cameron y Alex Salmond. El primero, primer ministro británico, por aceptar un referéndum y traspasar los poderes al Parlamento de Holyrood. El segundo, por arrastrar a buena parte de los escoceses hacia la independencia. El presidente y líder del Scottish National Party (SNP) se ha llevado todo los elogios, pero debajo de él hay infinidad de movimientos.

Pat Smith no forma parte del SNP, y sin embargo está a favor de la independencia. Su objetivo es cambiar Escocia y lo hace a través del Radical Independence Party uno de los muchos partidos y asociaciones que están dentro de la plataforma Yes Scotland. “No siento que estemos a la sombra de Alex Salmond. Posiblemente porque nuestra campaña ha hecho que la gente normal se haya interesado por la política y este debate. Una de las razones por las que le necesitamos es por que hay que reconocer que arrastra mucha gente hacia la independencia. Pero nosotros no estamos con el, pero tampoco lo odiamos”.

A punto de jubilarse, ha sido siempre ha estado militando en movimientos de izquierdas y feministas. Sentada en el centro de Edimburgo, no sólo se queja de los partidos políticos sino de la campaña unionista y del trato que ha tenido el Better Together con las mujeres, a raíz de un vídeo que publicó en el que se veía a una mujer en la cocina meditando sobre qué votar en el referéndum. “Creo que nunca he visto cosa más sexista y ridícula. Somos mujeres y nos preocupamos de las cosas del día a día, nos hemos involucrado en política, en economía y en los cambios políticos de los últimos años” explica Pat. “Si yo fuese una mujer indecisa este vídeo hubiese decantado mi voto hacia el Sí a la independencia” sentencia. Como luchadora feminista ha vivido en primera persona la evolución de los derechos de la mujer, aún así para Pat no es suficiente “Escocia es sexista, pero no lo es ni más ni menos que el Reino Unido o el resto del mundo. No siento que sea una mujer oprimida, o no tenga voz precisamente porqué formo parte del Radical Independence”.

Su partido es de reciente creación y aglutina a toda esa gente de izquierdas en Escocia que no está alineada con el SNP “hay gente forma parte de otros partidos más minoritarios e incluso gente que no está en ninguno pero que se unió a este movimiento porqué quiere cambiar las cosas” afirma convencida Pat. Delante del National Gallery de Edimburgo, afirma que esto es lo que le hace sentir más orgullosa, que haya gente que no se involucraba en política que ahora se ha unido a ellos “Una de las cosas que la gente nos dice es quieren personas como nosotras y las quieren porque hablamos el mismo lenguaje. Y esto nos hace sentir importantes y cercanos y nos da más fuerza para seguir con nuestra campaña a pie de calle, puerta por puerta”.

Pat siente que la política y los políticos se han olvidado de esta gente. Y eso es lo que hace el Radical Independence, dirigirse en su mayoría a la clase obrera que se siente lejos de Londres. “nos dirigimos a todos los que están desencantados. Algunos ni se registraban para votar. Veían que votaban y su voto no servía para nada, al final siempre salía ganador otro partido y se rindieron” lamenta Smith. “Hemos trabajado con esta gente y hemos visto desesperación en sus ojos, ningún partido trabajaba para ellos, ningún partido les decía que tenían que levantarse y luchar. Estamos otra vez en los 80 sólo que ahora tenemos una oportunidad mejor. Hemos convencido ha esta gente para que se involucre, y si antes no votaban, ahora sí lo harán! Votaremos todos, y seremos más!” sonríe satisfecha Pat.

A pesar del debate que ha habido en todo el Reino Unido, no siente que romper Escocia signifique romper con la working class que hay debajo de los Borders. “Yo soy tan solidaria con la clase obrera inglesa como con la de Zimbabwe. Y espero un cambio, pero lo único que puedo hacer es cambiar lo que tengo más cerca. No puedo cambiar nada en Londres”, lamenta a la vez queve este referéndum como una oportunidad que no puede dejar escapar “por supuesto que junto con ingleses, galeses y nosotros iríamos mejor pero, dime, ¿cuándo pasará? ¿Alguien ha puesto alguna fecha? Lo hemos estado haciendo juntos siempre y no ha pasado nada. Ahora nosotros tenemos una fecha para cambiarlo todo y tenemos que aprovecharla

Cesc Guimerà / Jordi Caixàs

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *